De dónde vienen los verbos irregulares en inglés
¿Por qué en inglés existe work — worked, pero también go — went y see — saw?
En el modelo actual, todo parece bastante simple: se añade la terminación -ed al verbo y se obtiene la forma del pasado.
work — worked
play — played
Pero muchos verbos frecuentes se comportan de otra manera.
go — went
see — saw
make — made
Estas formas parecen extrañas si se miran solo desde la regla moderna con -ed. Históricamente, vienen de un sistema más antiguo del inglés.
En el inglés antiguo había distintos tipos de verbos
Durante el período del inglés antiguo, aproximadamente del siglo V al XI, los verbos se dividían en varios grupos. De forma simplificada, los dos tipos más importantes eran los verbos débiles y los verbos fuertes.
Los verbos débiles formaban el pasado con una terminación que contenía d o t. De este modelo vienen formas modernas como worked, played, kept y felt.
Los verbos fuertes funcionaban de otra manera: cambiaba la vocal dentro de la palabra. Todavía vemos huellas de ese sistema antiguo en formas como estas:
sing — sang — sung
write — wrote — written
En el inglés antiguo, estos cambios de vocal formaban parte de la gramática normal. Más tarde, el sistema se volvió menos transparente, y para quien aprende inglés hoy estas formas parecen palabras separadas que hay que memorizar.
Por qué cambia la vocal en muchos verbos irregulares
En muchos verbos irregulares cambia la parte central de la palabra:
drink — drank — drunk
begin — began — begun
Estas formas están relacionadas con un sistema antiguo en el que un cambio de vocal podía expresar información gramatical. El inglés heredó esta característica de las lenguas germánicas.
Después de la conquista normanda de 1066, el inglés cambió mucho. Durante el período del inglés medio, aproximadamente del siglo XI al XV, muchas terminaciones antiguas se debilitaron o desaparecieron.
Por qué algunos verbos se volvieron regulares
El inglés fue avanzando poco a poco hacia un modelo del pasado más estable. Muchos verbos antiguos que antes tenían otras formas terminaron convirtiéndose en verbos regulares.
Hoy decimos:
help — helped
walk — walked
En el caso de las palabras poco frecuentes, esta regularización es natural. Si un verbo se usa poco, su forma antigua se conserva peor en la memoria de los hablantes. En esos casos, la lengua tiende a aplicar con más facilidad el modelo general.
Por qué los verbos más frecuentes suelen ser irregulares
A primera vista puede parecer raro que los verbos básicos sean los que más problemas causan. Sería lógico esperar que las palabras más necesarias fueran también las más simples. En inglés, la historia llevó a otro resultado.
Cuando una palabra se usa todos los días, sus formas se repiten constantemente en el habla. Los hablantes las recuerdan como formas ya hechas, en lugar de construirlas cada vez a partir de una regla.
Por eso muchos verbos irregulares son precisamente los que hacen falta incluso en un nivel básico:
go — went
see — saw
make — made
take — took
Los verbos raros pasan con más facilidad al modelo regular. Las formas frecuentes duran más. Aparecen en frases muy comunes: a dónde fuiste, qué viste, qué hiciste, qué tomaste, qué dijiste.
Por qué go se convierte en went
La forma went parece especialmente extraña, porque entre go y went casi no hay una conexión visible.
La razón es histórica. Went está relacionado con el antiguo verbo wend, que significaba “ir”, “dirigirse”, “moverse”. Durante el período del inglés medio, went se fue consolidando como la forma de pasado de go. El verbo wend todavía existe en inglés, pero es poco frecuente.
Este fenómeno se llama supleción: distintas formas de un mismo verbo proceden de raíces diferentes. Algo parecido ocurre con el verbo be:
be — was/were — been
En la práctica, estos verbos se aprenden como conjuntos ya hechos: go — went — gone, be — was/were — been. No se pueden formar a partir de la forma base con la regla moderna.
Cómo ayuda esto a aprender los verbos irregulares
La historia de los verbos irregulares es útil si ayuda a elegir una forma más cómoda de estudiarlos.
Conviene empezar por los verbos frecuentes. Conservan sus formas antiguas precisamente porque se usan mucho. Eso significa que también serán las formas que antes necesitarás en la comunicación real.
Las formas parecidas se aprenden mejor en grupos pequeños:
sing — sang — sung
drink — drank — drunk
begin — began — begun
Estos grupos no dan una regla para todos los verbos, pero ayudan a la memoria. Cuando la lista deja de parecer completamente aleatoria, aprenderla se vuelve más fácil.
Después conviene llevar las formas directamente a frases cortas:
I wrote it yesterday.
Lo escribí ayer.
The message was written quickly.
El mensaje fue escrito rápidamente.
En una frase, el verbo se recuerda junto con una situación. No queda como una línea suelta en una tabla.
Qué conviene recordar
Los verbos irregulares conservan restos de antiguas reglas del inglés. En el período del inglés antiguo, hasta aproximadamente el siglo XI, algunos verbos formaban el pasado mediante cambios de vocal. En el período del inglés medio, aproximadamente del siglo XI al XV, la gramática inglesa se simplificó de forma notable, y muchas terminaciones antiguas se debilitaron o desaparecieron.
Los verbos más frecuentes se conservaron mejor. Por eso, en el inglés moderno, los verbos irregulares no suelen ser palabras raras, sino algunas de las más útiles: go, see, make, take, come, say, find, think.
Para quienes estudian inglés, la conclusión práctica es sencilla: para hablar con corrección y seguridad, hay que aprender y practicar los verbos irregulares.